Alfonso Solís

Alfonso Solís es Psicólogo Industrial y escritor apasionado por la historia. Es madrileño, aunque roceño de adopción, y escribe novela histórica y de aventuras. Guiado por la curiosidad y el empeño por descubrir los secretos que esconden las crónicas antiguas, ha ambientado sus novelas en momentos históricos como la caída del Imperio Romano, los saqueos vikingos o los orígenes sumerios y asirios de nuestra civilización. Actualmente, se ha embarcado en un proyecto literario relacionado con el Covid-19 y prefiere publicar sus novelas en Amazon porque está “cansado de la dictadura de las grandes editoriales”.

  • ¿Cómo llega un licenciado en Psicología Industrial a la novela histórica y de aventuras?

Siempre me han gustado mucho la novela histórica y la historia. Cuando empecé a escribir, hace ya mucho tiempo, mi primer libro lo publiqué en 2009, trabajaba en una empresa de Recursos Humanos y estaba bastante estresado. La verdad es que me sirvió como válvula de escape. Leía mucho y pensé ¿porqué no voy a escribir? Y me puse a hacerlo como hobby para distraerme y olvidarme un poco de lo que era el trabajo y tener la mente ocupada. Primero documentándome y después escribiendo historias.

  • ¿Qué importancia tienen los datos históricos en su literatura? ¿Cuánto hay de historia y cuánto de ficción en sus novelas?

Esto es muy importante porque hay que ser muy precavido. Debo comentar que mi trabajo es historia novelada, no se pueden entender estos libros como los libros de novela histórica, como si fueran ensayos. Hay una parte, que lógicamente tiene que estar bien documentada y aportar los datos correctos; de hecho, la novela histórica entra en el apartado de ficción, pero fundamentalmente tienes que ser coherente con lo que escribes. Si hablas de una época determinada, tienes que cumplir con unas características, personajes y una historia real. Después está la imaginación del escritor.

Es muy importante que esté documentada. En libros como Roma Invicta Est, incluyo un glosario y además indico cuál es la parte inventada y la parte real, sobre todo, para no llevar a engaño a los lectores. El lector, al leer cierto tipo de libros, puede creer que todo lo que escribes pasó de verdad y muchas veces, el cómo pasó no lo sabe nadie. Por ejemplo, hay conversaciones entre emperadores o generales que no se pueden conocer.

  • ¿Cómo es el proceso de documentación que realiza antes de escribir?

Yo tengo la suerte de vivir en Las Rozas y de tener muy cerca la biblioteca León Tolstói. La verdad es que tienen unos libros muy interesantes, y luego lógicamente tienes que documentarte, comprarte libros y utilizar internet, no nos vamos a engañar. A ver, Wikipedia hay que cogerlo con pinzas. Tiene páginas muy bien documentadas, que además ofrecen las fuentes y hay otras anotaciones con las que tienes que tener mucho ojo.

Yo prefiero documentarme con libros de esas épocas que me gusta adquirir, libros sobre los personajes sobre los que escribo. Las bibliotecas e internet son dos buenas fuentes. Es el primer paso, para mucha gente es el más tedioso, pero gracias a esto, además de que tu novela va a tener mucho más rigor, también te sirve para hacer los esquemas históricos, cronológicos y de personajes. Eso ayuda a que el proceso de escritura sea mucho más ágil.

  • ¿Qué ideas tiene para nuevas novelas? ¿Publicará pronto alguna?

Mis primeros libros, “El designio de los dioses” y “Roma invicta est”, sí que los publiqué a través de dos editoriales pequeñas y convencionales, que pusieron mis libros a la venta en La Casa del Libro, el Corte Inglés… Y después decidí que para el resto de libros lo haría por Amazon, porque para mí es mucho más cómodo, sinceramente. También estoy un poco cansado de la dictadura de las editoriales grandes.

Cuando vendo algún libro y alguien me escribe y me da una opinión, sinceramente me hace mucha ilusión. Ahora estoy embarcado en un proyecto que está muy relacionado con lo que nos está pasando en relación al tema del Covid. Algunos políticos han dicho que de esta enfermedad vamos a salir reforzados, hecho con el que no estoy de acuerdo. Creo que este tipo de circunstancias no sacan lo mejor ni lo peor de cada uno, sino lo que realmente somos. En España también lo vimos en el 11M; por desgracia en situaciones de catástrofes no estamos unidos, no sé por qué pero no podemos estar unidos. A partir de esta idea estoy inmerso en un proyecto que quiere profundizar en este tema. Un poco sobre la historia de España, relacionado con la fama que tenemos de cainitas y si nos merecemos de verdad esa fama.

  • A lo largo de su carrera literaria, ha sido importante la visión que se ha tenido de nuestro país en diferentes épocas. ¿Cómo ha sido esa evolución histórica de España y cómo la ve ahora?

Pues tengo una cuenta en Twitter, que se llama Todo Historia” (@AlfonsoSolism) en la que estoy muy a favor de luchar contra la leyenda negra y de fomentar nuestros valores. Estamos en un momento en el que parece que nos tenemos que avergonzar de haber descubierto América o de haber sido un Imperio. En su momento descubrimos un nuevo mundo. Yo comparo mucho el descubrimiento de América con el momento en el que los americanos llegaron a la luna. No se pueden mirar los acontecimientos del pasado con la mentalidad del siglo XXI. Hay que ponerse en el tapete de un conquistador del siglo XVI que prácticamente pensaba que la tierra era plana y que buscaba un lugar completamente desconocido, que no sabía lo que se podía encontrar.

Yo creo que tenemos una historia muy rica, que hemos hecho mucho por la humanidad y por la cultura y la verdad es que muchas veces nos quedamos con la anécdota de la leyenda negra. Bartolomé de las Casas, los indígenas, el exterminio… Vamos a ver, fuimos un Imperio, los Imperios no se hacen repartiendo golosinas. No procede compararnos con otros Imperios. Si te fijas en los indios que quedan en América Central o Sudamérica y lo comparas con los indios que quedan en Estados Unidos hay una gran diferencia. Evidentemente, la conquista americana por los europeos fue un exterminio, pero no fue un genocidio como se dice. Afectaron mucho las enfermedades. La viruela eliminó al 90% de la población indígena. ¿Fue una masacre? Sí. ¿Fue voluntaria? Evidentemente, no.

Me da mucho coraje ver como la gente es capaz de ponerse banderitas de Inglaterra y de Estados Unidos y luego utilizas la bandera española y eres no sé qué… Estoy muy orgulloso de los tercios españoles, que durante 120 años prácticamente fueron invencibles, me siento orgulloso de nuestro pasado, con sus errores y sus defectos y creo que cualquier otra cultura tendría mucha envidia de lo que España ha conseguido. Me da mucha pena ver cómo en Estados Unidos derriban esculturas de conquistadores o incluso de Cervantes, que era simplemente escritor, aunque bueno, todos sabemos que estuvo en los Tercios, pero nunca estuvo en América. Me da pena que intenten destruir ese pasado, que en mi opinión es glorioso y del que estoy muy orgulloso.

  • “Roma Invicta Est”, es su libro más vendido. Lo ambienta en la caída del Imperio Romano y la invasión de Hispania por parte de los godos. ¿Qué papel tuvo Hispania en la caída del Imperio?

Escribí “Roma Invicta Est”, porque tenía curiosidad. Quería saber cómo fueron los últimos años del Imperio Romano en Hispania. Me interesaba el comportamiento de los hispanorromanos en aquella época. Entonces me di cuenta de que, en primer lugar, los visigodos cuando invadieron Hispania, no lo hicieron en realidad. Entraron invitados por el emperador Avito para luchar contra los suevos y una vez que se implantaron en Galicia y en Emerita Augusta decidieron quedarse.

¿Qué es lo que ocurre? Te das cuenta que la presencia del Imperio en Hispania es casi testimonial. No había legiones, como tal, cada patricio hispanorromano tenía que contratar a sus propios soldados o guardia personal. La ley de Roma no protegía al hispanorromano. Este es un punto muy importante, y también que poco a poco esos hispanorromanos, que ven que Roma no les apoya, que ven sus tierras saqueadas y sus soldados masacrados deciden aliarse con alguien que sí les apoye y esos eran los invasores bárbaros; visigodos, suevos y otras tribus bárbaras que entran a condición de mantener sus privilegios y a costa de pagar una renta para la protección de sus propiedades de otros bárbaros o de bandidos. En aquella época Hispania estaba infectada de saqueadores.

  • Su última novela, “Conjura en Toledo” narra los últimos días del rey godo Wamba, el último rey que dio esplendor a los visigodos. ¿Por qué una novela sobre este personaje?

Principalmente porque el rey Wanba es un personaje muy desconocido. Es un rey importante en nuestra historia, que llegó al trono bastante mayor. De hecho, cuenta la historia que él no quería ser rey. Lo hizo bajo coacción de otros nobles y amenaza de muerte. Durante todo su reinado estuvo soportando conspiraciones y revueltas. Fue un momento muy conflictivo en la historia de España, porque había muchas luchas de poder entre los nobles y el clero, que cada vez adquiría más influencia. No voy a desvelarte el final del libro, pero él mismo es víctima de una conspiración terrible.

Me llama mucho la atención que los reyes godos no eran a priori, hereditarios, sino que seguían la tradición germánica. Eran elegidos por un consejo de nobles y obispos que acordaban quién ocuparía el trono. Muchas veces, ese rey era heredero de otro, lo que provocaba luchas entre las distintas familias. Cuando un rey era nombrado por el consejo, en muchas ocasiones se tomaban represalias con aquellas familias que habían montado en contra, con lo cual siempre había familias enfrentadas y mucho guerracivilismo. La época de los Visigodos en España fue bastante compleja.

  • Siempre se ha interesado por la historia antigua. En “Vikingos, las crónicas de Haakon el Cobarde” nos hablas de esos temibles nórdicos. La imagen que tenemos de ellos como pueblo conquistador y violento, es la correcta?

Sí, eran violentos y eran conquistadores, pero no sólo eso. Al principio, cuando empezaron a saquear en Irlanda, Escocia e Inglaterra, su idea era saquear en verano y regresar para la cosecha. Eran saqueadores a tiempo parcial y también grandes comerciantes. Eran un pueblo apasionante.

Yo empecé a escribir sobre los vikingos porque su mitología que es riquísima, su cultura o sus barcos. Los barcos eran auténticas obras de arte. Es posible que hubieran llegado a América y que haya vestigios de su paso por allí. Eran capaces de remontar un río de únicamente dos o tres metros de profundidad. Sorprende muchísimo su capacidad, su ingeniería. Eran capaces de coger ese mismo barco, cuando el río tenía una cascada, subírselo a la espalda y seguir ascendiendo el curso. Como guerreros eran fabulosos. Ten en cuenta que para ellos no había mayor honra y mayor orgullo que morir con la espada en la mano en un campo de batalla contra el enemigo. Esta era la manera de que las valquirias vieran lo buenos guerreros que eran, los cogieran y los llevaran al Valhalla.

Nos quedamos con esa idea que nos ofrece la serie “Vikingos”, y era verdad que eran saqueadores y muy agresivos, pero también es cierto que ya trabajaban el marketing. Si ellos llegaban a un poblado y arrancaban las orejas a unos y las manos a otros, los que escapaban lo contaban en los pueblos cercanos que ya no ofrecerían resistencia. Les entregaban todas sus riquezas, su ganado y conocían las consecuencias de ofrecer resistencia a los vikingos. Eran muy buenos agricultores y grandes comerciantes y exploradores. Los vikingos llegaron incluso a España y estuvieron con el Califato. La guardia personal del Califa de Bagdad era vikinga porque tenían muy buena fama como guerreros.

  • También ha tratado culturas más antiguas como la Sumeria o la Asiria. ¿Qué tienen para usted de interesante estos pueblos?

La verdad es que los Sumerios son prácticamente la primera civilización importante de la historia. Además de descubrir algo trascendental como la rueda, o la escritura en las tablillas cuneiformes. Y después, sus herederos Asirios unos siglos después, se convierten en un pueblo apasionante, en una auténtica potencia.

El primer ejército profesional fue el asirio y si los vikingos eran terribles, los asirios eran aún peores. Ellos inventaron la guerra bacteriológica. Cuando en las batallas tenían que traspasar murallas, mediante catapultas lanzaban a gente con peste para contagiar las ciudades. Sobre todo, eran un pueblo guerrero pero también tenían una cultura muy importante. Sus bajorrelieves se exponen ahora en el Museo Británico. Yo escribo sobre cosas que me llaman la atención y despiertan mi curiosidad, no sé si gustarán o no, pero si tengo curiosidad sobre algo lo hago. Aconsejo a la gente a que entre en el mundo de los asirios y los sumerios, que son al fin y al cabo, el origen de nuestra civilización, porque les va a sorprender.

  • ¿Como puede afectar la pandemia del Covid-19 al mercado editorial?

Puede sonar bastante mal, pero yo he vendido en estos meses más que nunca, es verdad que, a causa del confinamiento. Tengo libros en Amazon por 2.99€ y hay páginas web que tienen libros gratuitos. La piratería hace muchísimo daño. El tema del Covid yo creo que no hace bien a nadie. Tuve que cancelar una presentación que tenía en abril, por motivos obvios. Creo que no va a venir nada bien al mercado editorial. Con el confinamiento la gente está en casa y tiene más tiempo libre y esto ha beneficiado, pero a la larga el Covid no va a beneficiar a ningún sector.