Las Rozas se prepara para despedir este fin de semana su programa de ocio y cultura estival “Veranísimos” con propuestas para todos los públicos. Tras casi un mes de actividades gratuitas que han llenado las noches de verano de música y cine, el ciclo se cierra con tres últimas citas en distintos puntos del municipio.
La primera de ellas será mañana viernes, 25 de julio, a las 22:30 horas, en la Dehesa de Navalcarbón. El escenario natural acogerá al quinteto del reconocido compositor y guitarrista argentino Fernando Egozcue, que presentará su espectáculo “Viejos aires”, una fusión de tango nuevo y jazz contemporáneo. Con guitarra, violín, piano, contrabajo y percusión, Egozcue y su grupo ofrecerán un concierto donde la emoción y el ritmo se complementan con la participación de una pareja de baile que pondrá movimiento a las piezas. Las entradas están disponibles en la web municipal.
Música participativa para toda la familia en el parque 1º de Mayo
Esta misma noche, jueves 24 de julio, el parque 1º de Mayo se llenará de ritmo y diversión con el espectáculo “El Clan Familiar del Funk”, a cargo de La Banda Mocosa. Esta actuación, pensada para todos los públicos, invita al público a participar activamente con juegos, coreografías y mensajes sobre respeto, empatía y conciencia ambiental. La cita comenzará a las 22:00 horas con acceso libre hasta completar aforo.

Última sesión de cine de verano con “Garfield” en el parque París
El broche final de la programación llegará el sábado, 26 de julio, con la última sesión del cine de verano en el anfiteatro del parque París. A partir de las 22:00 horas se proyectará la película de animación “Garfield”, una divertida comedia que devuelve al popular gato amante de la lasaña a la gran pantalla en una aventura llena de humor, acción y ternura. La entrada también será libre hasta completar aforo.
Desde su inicio el pasado 27 de junio, “Veranísimos” ha ofrecido una programación variada y gratuita que ha incluido conciertos de diferentes estilos musicales y proyecciones familiares, consolidándose como una de las citas culturales más esperadas del verano roceño.