Álvaro Bilbao lleva su programa ‘Thinking Kids’ a GSD Las Rozas para promover el bienestar emocional

El centro educativo incorporará el próximo curso esta metodología desarrollada por el neuropsicólogo Álvaro Bilbao, basada en la prevención, la neurociencia y el aprendizaje sin pantallas

Álvaro Bilbao lleva su programa ‘Thinking Kids’ a GSD Las Rozas para promover el bienestar emocional

El centro educativo incorporará el próximo curso esta metodología desarrollada por el neuropsicólogo Álvaro Bilbao, basada en la prevención, la neurociencia y el aprendizaje sin pantallas

El centro educativo incorporará el próximo curso esta metodología desarrollada por el neuropsicólogo Álvaro Bilbao, basada en la prevención, la neurociencia y el aprendizaje sin pantallas

La salud mental infantil y adolescente se ha convertido en una de las principales preocupaciones de familias, docentes y profesionales de la educación. El aumento de los casos de ansiedad, estrés o dificultades emocionales entre los jóvenes ha llevado a numerosos centros educativos a reforzar sus estrategias de prevención. En este contexto, GSD Las Rozas incorporará el próximo curso el programa Thinking Kids, una iniciativa desarrollada por el reconocido neuropsicólogo Álvaro Bilbao que se implantará de forma progresiva en los diez colegios que GSD Educación tiene en la Comunidad de Madrid.

El objetivo del programa es ofrecer a los estudiantes herramientas para comprender cómo funciona su cerebro, gestionar mejor sus emociones, fortalecer sus relaciones personales y aprender a pedir ayuda cuando la necesiten, todo ello antes de que aparezcan problemas psicológicos de mayor gravedad.

La iniciativa llega en un momento especialmente delicado. Según el estudio longitudinal EMOChild, uno de cada ocho menores de entre 8 y 18 años presenta síntomas emocionales de gravedad clínica, mientras que un 34 % se encuentra en situación de riesgo emocional. A ello se suma el Barómetro Juventud, Salud y Bienestar, que refleja que más de la mitad de los jóvenes españoles reconoce haber sufrido algún problema relacionado con la salud mental durante el último año.

La prevención como eje principal

A diferencia de otros programas centrados en intervenir cuando ya existe un problema, Thinking Kids apuesta por trabajar con todos los alumnos de manera preventiva.

Para explicar esta filosofía, Álvaro Bilbao recurre a una metáfora inspirada en la mitología griega. «Durante casi 3.000 años hemos centrado la ciencia médica en la curación (Panacea), pero en este año 2026 nos topamos con una generación de adolescentes sumidos en una enorme crisis de salud mental. Nuestra respuesta con Thinking Kids es la prevención; apostar por Higía».

El especialista considera que actuar antes de que aparezcan los trastornos emocionales resulta mucho más eficaz que intervenir cuando estos ya se han desarrollado.

El impacto de las pantallas y las redes sociales

Bilbao también analiza algunas de las causas que, a su juicio, explican el incremento de los problemas emocionales entre los adolescentes. El neuropsicólogo sitúa un punto de inflexión en torno a 2010, coincidiendo con la popularización de los teléfonos inteligentes y las redes sociales. En su opinión, el uso intensivo de estas plataformas ha reducido las relaciones personales presenciales y ha incrementado la comparación constante entre iguales.

«La ciencia nos dice que a mayor tiempo de uso de redes sociales, peor salud mental. Si reducimos el tiempo de exposición a 30 minutos al día frente a una hora y media, los niveles de ansiedad y estrés son significativamente menores. El uso más responsable es, sencillamente, el mínimo posible».

A este fenómeno se suma, según explica, una creciente presión académica y social que obliga a muchos jóvenes a mantener elevados niveles de exigencia desde edades muy tempranas, afectando directamente a su bienestar y también a su rendimiento escolar.

Aprender en papel para favorecer el desarrollo del cerebro

Uno de los aspectos más novedosos del programa es que renuncia completamente al uso de dispositivos electrónicos durante las actividades. Los alumnos trabajarán con cuatro cuadernos impresos que se utilizarán entre sexto de Primaria y tercero de ESO, principalmente durante las horas de tutoría.

Esta decisión responde, según Bilbao, a la evidencia científica disponible. «Los niños aprenden mejor con papel. Escribir a mano activa estructuras cerebrales completamente diferentes a las que se estimulan al teclear o grabar audio. Además, el soporte físico obliga a desconectar de la inmediatez y del ‘scroll’ infinito de las pantallas».

El experto recuerda además que numerosos programas digitales destinados a mejorar el desarrollo cognitivo no han demostrado trasladar sus resultados a la vida cotidiana de los estudiantes, mientras que el aprendizaje compartido con docentes y compañeros sí ofrece beneficios duraderos.

Un programa pensado para todos los estudiantes

Inicialmente, Thinking Kids nació como una herramienta dirigida a grupos reducidos de alumnos con dificultades emocionales. Sin embargo, la experiencia llevó a GSD Educación a replantear el proyecto.

Según explica Gustavo Pita, director de Educación de GSD Cooperativa, muchas familias rechazaban participar por temor a que sus hijos fueran señalados o etiquetados. «Decidimos dar el salto a un programa universal e inclusivo para todos los alumnos. Queremos que llegue a cada familia y a cada chico, porque sabemos que un porcentaje altísimo de estudiantes sufre un malestar silencioso en las aulas y no sabe cómo gestionarlo».

De este modo, el programa pasa a formar parte del proyecto educativo del centro y se ofrece a todos los estudiantes, independientemente de que presenten o no dificultades emocionales.

Neurociencia, inteligencia emocional y resiliencia

El contenido de Thinking Kids se estructura en cuatro grandes bloques. El primero ayuda a los alumnos a comprender cómo funciona su cerebro y a desarrollar habilidades de autorregulación. El segundo aborda la inteligencia emocional desde una perspectiva científica, explicando el papel que desempeñan las emociones en la toma de decisiones.

El programa también dedica un apartado específico a las relaciones sociales saludables, enseñando a detectar situaciones de presión de grupo, abuso o amistades tóxicas, además de fomentar vínculos positivos entre compañeros.

Por último, trabaja la resiliencia, entendida no como la capacidad de soportarlo todo, sino como la habilidad para reconocer cuándo se necesita ayuda y acudir a personas de confianza.

Para facilitar el aprendizaje, los contenidos combinan conceptos de neurociencia con referencias históricas, experimentos científicos y relatos de la mitología clásica, utilizando ejemplos como los experimentos de Pavlov o Skinner, o episodios de la Odisea de Homero para explicar fenómenos como las adicciones o el funcionamiento del cerebro.

GSD Las Rozas refuerza su apuesta por una educación integral

Con la incorporación de Thinking Kids, GSD Las Rozas amplía su compromiso con una educación que no solo busca el éxito académico, sino también el desarrollo emocional y personal del alumnado.

Álvaro Bilbao considera que cambiar la mirada sobre la adolescencia resulta imprescindible para acompañar mejor a los jóvenes durante esta etapa. «Trabajar con adolescentes es un regalo. El 98 % de los adolescentes son maravillosos el 98 % del tiempo. Nuestro trabajo como adultos no es estar señalando constantemente lo que hacen mal, sino aprender a confiar en ellos, acompañarles en este bellísimo viaje de descubrimiento y ser su apoyo incondicional cuando lo necesiten».

Con esta nueva iniciativa, GSD Las Rozas se suma a una tendencia creciente en el ámbito educativo que sitúa el bienestar emocional y la prevención como elementos esenciales para afrontar los retos que plantea la educación del siglo XXI.

La salud mental infantil y adolescente se ha convertido en una de las principales preocupaciones de familias, docentes y profesionales de la educación. El aumento de los casos de ansiedad, estrés o dificultades emocionales entre los jóvenes ha llevado a numerosos centros educativos a reforzar sus estrategias de prevención. En este contexto, GSD Las Rozas incorporará el próximo curso el programa Thinking Kids, una iniciativa desarrollada por el reconocido neuropsicólogo Álvaro Bilbao que se implantará de forma progresiva en los diez colegios que GSD Educación tiene en la Comunidad de Madrid.

El objetivo del programa es ofrecer a los estudiantes herramientas para comprender cómo funciona su cerebro, gestionar mejor sus emociones, fortalecer sus relaciones personales y aprender a pedir ayuda cuando la necesiten, todo ello antes de que aparezcan problemas psicológicos de mayor gravedad.

La iniciativa llega en un momento especialmente delicado. Según el estudio longitudinal EMOChild, uno de cada ocho menores de entre 8 y 18 años presenta síntomas emocionales de gravedad clínica, mientras que un 34 % se encuentra en situación de riesgo emocional. A ello se suma el Barómetro Juventud, Salud y Bienestar, que refleja que más de la mitad de los jóvenes españoles reconoce haber sufrido algún problema relacionado con la salud mental durante el último año.

La prevención como eje principal

A diferencia de otros programas centrados en intervenir cuando ya existe un problema, Thinking Kids apuesta por trabajar con todos los alumnos de manera preventiva.

Para explicar esta filosofía, Álvaro Bilbao recurre a una metáfora inspirada en la mitología griega. «Durante casi 3.000 años hemos centrado la ciencia médica en la curación (Panacea), pero en este año 2026 nos topamos con una generación de adolescentes sumidos en una enorme crisis de salud mental. Nuestra respuesta con Thinking Kids es la prevención; apostar por Higía».

El especialista considera que actuar antes de que aparezcan los trastornos emocionales resulta mucho más eficaz que intervenir cuando estos ya se han desarrollado.

El impacto de las pantallas y las redes sociales

Bilbao también analiza algunas de las causas que, a su juicio, explican el incremento de los problemas emocionales entre los adolescentes. El neuropsicólogo sitúa un punto de inflexión en torno a 2010, coincidiendo con la popularización de los teléfonos inteligentes y las redes sociales. En su opinión, el uso intensivo de estas plataformas ha reducido las relaciones personales presenciales y ha incrementado la comparación constante entre iguales.

«La ciencia nos dice que a mayor tiempo de uso de redes sociales, peor salud mental. Si reducimos el tiempo de exposición a 30 minutos al día frente a una hora y media, los niveles de ansiedad y estrés son significativamente menores. El uso más responsable es, sencillamente, el mínimo posible».

A este fenómeno se suma, según explica, una creciente presión académica y social que obliga a muchos jóvenes a mantener elevados niveles de exigencia desde edades muy tempranas, afectando directamente a su bienestar y también a su rendimiento escolar.

Aprender en papel para favorecer el desarrollo del cerebro

Uno de los aspectos más novedosos del programa es que renuncia completamente al uso de dispositivos electrónicos durante las actividades. Los alumnos trabajarán con cuatro cuadernos impresos que se utilizarán entre sexto de Primaria y tercero de ESO, principalmente durante las horas de tutoría.

Esta decisión responde, según Bilbao, a la evidencia científica disponible. «Los niños aprenden mejor con papel. Escribir a mano activa estructuras cerebrales completamente diferentes a las que se estimulan al teclear o grabar audio. Además, el soporte físico obliga a desconectar de la inmediatez y del ‘scroll’ infinito de las pantallas».

El experto recuerda además que numerosos programas digitales destinados a mejorar el desarrollo cognitivo no han demostrado trasladar sus resultados a la vida cotidiana de los estudiantes, mientras que el aprendizaje compartido con docentes y compañeros sí ofrece beneficios duraderos.

Un programa pensado para todos los estudiantes

Inicialmente, Thinking Kids nació como una herramienta dirigida a grupos reducidos de alumnos con dificultades emocionales. Sin embargo, la experiencia llevó a GSD Educación a replantear el proyecto.

Según explica Gustavo Pita, director de Educación de GSD Cooperativa, muchas familias rechazaban participar por temor a que sus hijos fueran señalados o etiquetados. «Decidimos dar el salto a un programa universal e inclusivo para todos los alumnos. Queremos que llegue a cada familia y a cada chico, porque sabemos que un porcentaje altísimo de estudiantes sufre un malestar silencioso en las aulas y no sabe cómo gestionarlo».

De este modo, el programa pasa a formar parte del proyecto educativo del centro y se ofrece a todos los estudiantes, independientemente de que presenten o no dificultades emocionales.

Neurociencia, inteligencia emocional y resiliencia

El contenido de Thinking Kids se estructura en cuatro grandes bloques. El primero ayuda a los alumnos a comprender cómo funciona su cerebro y a desarrollar habilidades de autorregulación. El segundo aborda la inteligencia emocional desde una perspectiva científica, explicando el papel que desempeñan las emociones en la toma de decisiones.

El programa también dedica un apartado específico a las relaciones sociales saludables, enseñando a detectar situaciones de presión de grupo, abuso o amistades tóxicas, además de fomentar vínculos positivos entre compañeros.

Por último, trabaja la resiliencia, entendida no como la capacidad de soportarlo todo, sino como la habilidad para reconocer cuándo se necesita ayuda y acudir a personas de confianza.

Para facilitar el aprendizaje, los contenidos combinan conceptos de neurociencia con referencias históricas, experimentos científicos y relatos de la mitología clásica, utilizando ejemplos como los experimentos de Pavlov o Skinner, o episodios de la Odisea de Homero para explicar fenómenos como las adicciones o el funcionamiento del cerebro.

GSD Las Rozas refuerza su apuesta por una educación integral

Con la incorporación de Thinking Kids, GSD Las Rozas amplía su compromiso con una educación que no solo busca el éxito académico, sino también el desarrollo emocional y personal del alumnado.

Álvaro Bilbao considera que cambiar la mirada sobre la adolescencia resulta imprescindible para acompañar mejor a los jóvenes durante esta etapa. «Trabajar con adolescentes es un regalo. El 98 % de los adolescentes son maravillosos el 98 % del tiempo. Nuestro trabajo como adultos no es estar señalando constantemente lo que hacen mal, sino aprender a confiar en ellos, acompañarles en este bellísimo viaje de descubrimiento y ser su apoyo incondicional cuando lo necesiten».

Con esta nueva iniciativa, GSD Las Rozas se suma a una tendencia creciente en el ámbito educativo que sitúa el bienestar emocional y la prevención como elementos esenciales para afrontar los retos que plantea la educación del siglo XXI.

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