El Pickleball está conquistando cada vez a más deportistas en España, y Las Rozas se ha convertido en uno de los municipios donde más está creciendo. Este deporte, que combina elementos del tenis, el pádel y el bádminton, destaca por su dinamismo y por lo fácil que resulta empezar a jugar, independientemente de la edad o el nivel físico.
Fernando Sarrasín, presidente y coach deportivo de Pickleball, nos cuenta cómo se está consolidando esta disciplina en Las Rozas y qué la hace tan especial para quienes la practican.
Fernando, ¿qué club de Pickleball dirige actualmente y cómo empezó su vinculación con este deporte?
Soy presidente de un club cuyo nombre es Las Rozas is Pickleball que fundé para fomentar este deporte en el municipio. También nació con la idea de pedir colaboración al ayuntamiento para que nos dejase instalaciones para jugar. Esto comenzó en 2022.

Para quien aún no lo conozca, ¿cómo describiría el Pickleball y qué lo diferencia de otros deportes de raqueta?
Tiene una parte técnica común al tenis en simples, pero también con el pádel o el ping-pong, cuando se juega en parejas. Se puede jugar tanto en dobles como en simples, lo que marca una diferencia grande con el pádel, que prácticamente sólo se juega en dobles. Lo más popular en el pickleball es jugar a dobles, pero también se puede practicar de forma individual, lo que requiere más físico y hace que se parezca más al tenis.
Tiene las dimensiones de una pista de bádmington, lo que nos lleva a pensarlo como un híbrido de varios deportes de raqueta. Su fundador, en Estados Unidos, lo creó experimentando en la pista que tenía de bádmington en su casa. Adecuó la red, la bajó, probó diferentes raquetas para conseguir la adecuada, y así nació.
¿Qué diría que es lo más curioso de este deporte?
Lo más curioso está en la pelota y la raqueta. Es una pelota que no tiene presión como la de tenis, sino que es plástica y con agujeros. Esto le da la característica de botar muy poco, que hace que juguemos muy bajito, de ahí lo de la red baja. Luego la pala es compacta. Para iniciación es de madera pero luego nos vamos a otras de alta gama, para uso profesional, que son de fibra de carbono, grafito y otros materiales.
Para que la gente se lo imagine rápido es como una pala de playa, pero en lugar de madera, así un poco básica, tiene ya otros materiales buenos.

¿Cómo ha sido la acogida del Pickleball entre los vecinos de Las Rozas? ¿Se ha notado un aumento de jugadores y actividades?
Está provocando mucho interés. Al no haber muchas pistas homologadas en Las Rozas, vamos despacito. Yo tengo como unos 40 jugadores fieles que vienen a entrenar todas las semanas. Lo que sí veo es mucha expectación, mucho interés y se acercan muchos jugadores de otros deportes de raqueta. El pádel, que ahora está tan de moda, nos trae jugadores. Muchas de mis jugadoras (tenemos más jugadoras que jugadores), o bien lo compaginan con el pádel, o bien se han cansado un poco de ese deporte y se han pasado al pickleball.
Los clubes de donde entrenamos albergan pistas de tenis, de pádel y de pickleball. Hay mucho interés. La gente pregunta mucho, aparece mucho en redes sociales y me comentan que en Estados Unidos, en cualquier parque que van, está plagado de pistas de pickleball. España ha sido uno de los pioneros en Europa y en el continente se está moviendo mucho. Las comunidades autónomas ya van teniendo todas su federación propia. Y en Las Rozas ya empieza a haber, pero a nivel institucional todavía no hay una pista completamente homologada. Vamos a pintar una, pero aún no será completa.
Ya hemos hecho jornadas de puertas abiertas en el Zola o el Colegio Europeo de Madrid
¿Tiene planeado hacer alguna colaboración con el Ayuntamiento o centros educativos para promocionar este deporte?
Sí. En el Ayuntamiento nos han hecho una concesión de demaniales, al ser un club deportivo registrado en Las Rozas, hemos colaborado, utilizando parte de sus pistas. Algo que llevamos haciendo tres años. Y ahora, como te decía estamos pintando esa pista polideportiva.
En colegios hemos hecho también varias jornadas de puertas abiertas. En el Zola, en el Colegio Europeo de Madrid, se lo hemos ofrecido al Fernando de los Ríos, pero al final no se ha llevado a cabo. También estamos colaborando con el Instituto José García Nieto de Las Rozas. Estoy abierto, claro, a enseñarlo en más colegios. En los colegios tiene mucha aceptación; a los profesores de educación física se les hacen los ojos chiribitas cuando les hablas de este deporte.
De hecho, ellos buscan deportes para implementarlos en la etapa escolar, investigan y mi hijo o hijos de amigos me dicen que llevan años haciendo una especie de híbrido, a falta de pistas homologadas. Es un deporte que facilita mucho la implementación, porque las dimensiones son pequeñas y no necesita inversión grande como en el pádel, sobre todo por las paredes. Tiene un nivel de inclusividad muy alto. Es para todas las edades, desde niños a mayores.
El pickleball es el deporte por excelencia de la inclusión
¿Qué beneficios físicos y sociales destacaría de este deporte para quienes lo practican?
En cuanto a los físicos tiene los que tiene cualquier deporte de raqueta. Es muy completo en el sentido de trabajar tanto el tren inferior como el superior. La coordinación, los reflejos… Yo soy también monitor nacional de tenis y te puedo decir que aunque sigo jugando al tenis, que para mí sigue siendo el deporte rey, pero los reflejos que requiere el pickleball son todavía mayores.
En otros aspectos, es el deporte por excelencia de la inclusión, porque todo tipo de personas tienen cabida. Tiene un aspecto social y comunitario mayor que cualquier otro deporte que yo conozca. Juegan abuelos con nietos, hombres y mujeres, que en otros deportes ocurre menos. Aquí es muy popular jugar mixtos. Abarca desde lo más social para pasarlo bien, hasta la propia competición profesional.
Ahora podemos decir que es un deporte oficial con su propia estructura y organización
¿A nivel profesional, cómo se está implantando en España?
En nuestro país se estuvo practicando durante siete u ocho años, pero siendo muy minoritario. A partir de ahí surgió la Selección Española de Pickleball y se ha ido implantando en todas las comunidades autónomas. Ya por último, ha conseguido formar parte de la Federación Española de Tenis. Por supuesto, a nivel regional, cada comunidad autónoma tiene su propia federación. Así se ha profesionalizado y convertido en un deporte oficial con su propia estructura y organización, participando también de los fondos de las distintas federaciones.
Todavía queda mucho, pero ya se están organizando circuitos a nivel autonómico y nacional y hace poco, la Selección Española ha competido también a nivel europeo e incluso en Estados Unidos, con países de los cinco continentes.
¿Cuáles son los principales retos futuros del Pickleball en España?
El más importante es que las instituciones, tanto públicas como privadas, se convenzan de las bondades de este deporte y lo implementen en sus municipios. A nivel privado se está moviendo y va a encajar muy bien en clubes deportivos donde quieran meter esta modalidad y también es muy interesante que se vaya implementando a nivel de distribuciones públicas. El Ayuntamiento de Madrid sí que está plenamente convencido de la apuesta por este deporte. Muchos polideportivos municipales ya cuentan con pistas homologadas.
Para terminar, ¿qué le diría a los vecinos de Las Rozas que aún no han probado el Pickleball para animarles a hacerlo?
Que es un deporte que engancha mucho, que todo el que viene a probar se acaba engatusando, se lo pasan muy bien y que combina el ejercicio físico, lo que supone muchos factores favorables para la salud, con aspectos lúdicos y sociales. Lo pasamos muy bien. Les animo a que vengan a probar con nosotros, que solemos hacer quedadas deportivas, que vengan a probar y que, si les gusta, se animen a venir con nosotros a entrenar.